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El planeta se nos agota, por Paul Krugman

Posted by Roberto on 4:16 in , , , , ,

Paul Krugman

Publicado en el New York Times el 21/04/2008



¿Habrá un momento en el que la economía mundial no pueda seguir creciendo? La actual crisis global de recursos naturales sugiere que sí.

Hace nueve años, The Economist publicó un largo artículo sobre el petróleo, que en ese entonces se vendía en 10 dólares el barril. La revista advirtió que esa situación no podía durar. En cambio, sugería, el petróleo bien podría caer a cinco dólares el barril.

En todo caso, afirmaba The Economist, el mundo enfrentaba "la perspectiva de petróleo barato y abundante en el futuro previsible".

El pasado 21 de abril el petróleo llegó a los 117 dólares.

No es sólo el petróleo lo que hoy desafía la autocomplacencia de hace unos cuantos años. Los precios de los alimentos también se han disparado, al igual que los de los metales básicos. Y el aumento mundial en los precios de las mercancías está reviviendo una pregunta que no hemos oído mucho desde los años 70: ¿Representarán las reservas limitadas de recursos naturales un obstáculo para el crecimiento económico mundial futuro?

El cómo se responde a esta pregunta depende en gran medida de qué creamos que está impulsando el aumento en los precios de los recursos. En líneas generales, hay tres puntos de vista contrapuestos:

El primero afirma que se trata, principalmente, de la especulación: que los inversionistas, buscando rendimientos más altos en momentos de bajos tipos de interés bajos, se han metido a acaparar en los mercados de futuros de mercancías, lo que ha provocado el aumento de los precios. Desde este punto de vista, algún día cercano, reventará la burbuja y desaparecerán los precios altos de los recursos.

El segundo sostiene que los precios crecientes de los recursos, de hecho, sí tienen una base en aspectos reales — en especial el rápido incremento en la demanda de los chinos, nuevos consumidores de carne y automóviles —, pero que con el tiempo perforaremos más pozos, plantaremos más hectáreas, y el incremento en el suministro hará que vuelvan a bajar los precios.

El tercer punto de vista es el que dice que ya terminó para siempre la era de los recursos baratos, que nos estamos quedando sin petróleo, sin tierra para expandir la producción de alimentos y, en general, sin planeta que explotar.

Yo me ubico en algún lugar entre el segundo y el tercer punto de vista.

Hay algunas personas muy inteligentes —incluido George Soros— que creen que estamos en una burbuja de mercancías (aunque el Sr. Soros dice que nos encontramos aún en la fase expansiva de la burbuja). Mi problema con esa perspectiva, no obstante, es éste: ¿dónde están los inventarios?

Por lo general, la especulación hace que suban los precios de las mercancías al promover el acaparamiento. No obstante, los datos no muestran ningún signo de acaparamiento de recursos: los inventarios de alimentos y metales están en puntos bajos históricos o cercanos a ellos, mientras que los del petróleo son sólo normales.

El mejor argumento del segundo punto de vista (que la crisis de los recursos es real, pero temporal), es el fuerte paralelismo entre lo que estamos viendo ahora y la crisis de recursos de los años 70. Lo que los americanos más recuerdan de los 70s son los incrementos en los precios del carburante y las colas en las gasolineras. Pero también hubo una severa crisis alimentaria mundial, que causó mucho dolor en las cajas de los supermercados y causó hambrunas devastadoras en los países más pobres.

En retrospectiva, es probable que el auge de las mercancías de 1972 a 1975 fuera resultado de un rápido crecimiento económico mundial que rebasó las reservas, en combinación con los efectos del mal tiempo y el conflicto en Oriente Medio. Pero al final, la mala suerte llegó a su fin, se dedicaron más tierras al cultivo, se encontraron nuevos yacimientos de petróleo en el Golfo de México y el Mar del Norte, y los recursos volvieron a ser baratos.

Sin embargo, es posible que en esta ocasión las cosas sean diferentes: ahora suenan más verídicas que nunca las inquietudes sobre lo que sucederá cuando una economía mundial en continuo crecimiento aumente hasta alcanzar los límites de un planeta finito.

Por una parte, no espero que el crecimiento en China se desacelere drásticamente a corto plazo. Ese es un gran contraste en relación a lo que sucedió en los 70, cuando el crecimiento se ralentizó en Japón y Europa, las economías emergentes de entonces, y con ello se liberó mucha de la presión que había sobre los recursos del mundo.

Entre tanto, cada vez es más difícil encontrar recursos. Los grandes descubrimientos de petróleo, en particular, han sido pocos y espaciados entre sí, y, en los últimos años, la producción a partir de los nuevos yacimientos apenas ha sido suficiente para contrarrestar su descenso en los ya establecidos.

Y el mal tiempo que ha golpeado la producción agropecuaria en esta ocasión está empezando a manifestarse más recurrente que El Niño o La Niña, que devastaron las cosechas hace 35 años. Australia, en particular, ahora está en el décimo año de una sequía que parece cada vez más una manifestación a largo plazo del cambio climático.

Supongamos que realmente vamos contra los límites mundiales. ¿Qué significa esto?

Aún si resulta que realmente estamos en el punto máximo, o cerca de él, en la producción petrolera, eso no significa que un día diremos: "¡Oh, Dios mío! se nos acabó el petróleo!", y observemos cómo la civilización se colapsa en una anarquía tipo "Mad Max".

Sin embargo, los países ricos se enfrentarán a una presión sistemática en sus economías por los precios en aumento de los recursos, lo que dificultará más elevar su nivel de vida. Y algunos países pobres se encontrarán viviendo peligrosamente en el límite, o encima de él.

No miren ahora, pero es posible que los buenos tiempos simplemente hayan terminado.
Paul Krugman es profesor de economía y política exterior en la Universidad de Princeton.

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Menos agua para todos (por Antonio Campillo)

La ONU ha declarado 2008 como el Año Internacional de la Tierra, para promover un cambio global en la relación entre los seres humanos y la biosfera, ante la progresiva degradación que está teniendo lugar en todos los ecosistemas de nuestro planeta. Los cuatro efectos más graves de esta degradación son la pérdida de biodiversidad, la acumulación de vertidos, el cambio climático y la escasez de agua dulce disponible.

Sobre la pérdida de biodiversidad, baste decir que cada día desaparecen varias especies vegetales y animales. Los humanos somos unos recién llegados en la historia de la Tierra: la vida surgió hace 3.700 millones de años; el homo sapiens, hace unos 150.000 años. Pero, en apenas cinco siglos, desde la gran expansión europea, nos hemos convertido en la especie más depredadora y destructiva de todas, hasta el punto de que estamos causando la sexta gran extinción de la vida sobre la Tierra.


En cuanto a la acumulación de vertidos contaminantes, cada año producimos 10.000 millones de toneladas de residuos, la mayor parte en los países ricos; esta cifra aumenta a un ritmo del 7% anual; y más de la mitad no es recogida ni tratada para reducir sus efectos nocivos, así que acaba intoxicando los suelos, los ríos, el mar, el aire... Y esto no solo degrada los ecosistemas, sino que también acaba dañando la economía, la salud y la vida de los propios seres humanos, especialmente en los países más pobres.La revolución industrial sustituyó la fuerza animal y humana por la de las máquinas, pero para mover las máquinas también sustituyó las energías limpias y renovables de la superficie terrestre (sol, agua y viento) por los combustibles fósiles extraídos del subsuelo (carbón, gas y petróleo), unos combustibles que están agotándose, son cada vez más caros y emiten gases causantes de enfermedades y del calentamiento global.


El cambio climático, cuyas consecuencias ya estamos percibiendo, va a provocar transformaciones catastróficas de largo alcance, sobre todo si las grandes potencias, las corporaciones transnacionales y los consumidores de los países ricos no nos tomamos en serio la necesidad de modificar radicalmente nuestro insostenible sistema de producción, distribución y consumo, y nuestras irresponsables formas de movilidad motorizada y de ocupación del territorio.


El cuarto gran problema ecológico tiene que ver con la creciente escasez de agua dulce. En las últimas décadas, este recurso natural tan esencial para la vida ha comenzado a escasear por la combinación de cinco factores. En primer lugar, el crecimiento de la población mundial, que en apenas dos siglos se ha multiplicado por cuatro, pasando de 1.650 millones en 1900 a 6.500 en 2008, y que al ritmo actual llegará a 9.200 en 2050. Además, la población se está desplazando hacia las ciudades: en 1900, vivía en zonas urbanas solo el 25%, hoy es el 50% y la previsión es que se llegue al 75% en 2050. El crecimiento demográfico y su concentración en ciudades han hecho que durante el último siglo el consumo de agua se duplique cada veinte años, lo que está provocando la sobreexplotación y el agotamiento de las reservas hídricas, tanto en la superficie como en el subsuelo, especialmente por la expansión del sector agropecuario (que consume entre el 70 y el 80%).A todo ello hay que añadir la degradación de las aguas provocada por los vertidos contaminantes, lo que impide su utilización o bien provoca intoxicaciones y enfermedades (la insalubridad del agua causa cada año diez veces más muertes que todas las guerras juntas); por último, todos estos problemas se están viendo agravados por el cambio climático, ya que el aumento de las temperaturas está trayendo consigo, al mismo tiempo, un mayor consumo de agua y una intensificación de las sequías (el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, que agrupa a 2.500 científicos de todo el mundo, prevé que con una subida media de 2-3 grados habrá entre 1.100 y 3.300 millones de personas que sufrirán problemas muy graves de escasez de agua).


Ante esta situación, la gestión sostenible del agua se ha convertido en uno de los problemas mundiales más decisivos para la humanidad del siglo XXI, tal y como han señalado todos los expertos y los principales organismos internacionales, desde la ONU hasta la UE. Las guerras del agua habidas en el pasado pueden ser un juego de niños en comparación con lo que se nos avecina. Sin embargo, los gobiernos, las empresas y la mayor parte de la ciudadanía de los países ricos parecen vivir de espaldas a la realidad. En Estados Unidos se consumen 600 litros de agua por habitante al día; en Europa, más de 250; en Níger, sólo 15. España, aunque tiene un clima semiárido en el tercio sureste, aunque sufre la sequía más grave desde que se tienen mediciones y aunque se va a ver muy afectada por el cambio climático, es el país que más agua consume por habitante después de Estados Unidos y Canadá.En cuanto a la Región de Murcia, entre 1987 y 2000 ha incrementado su regadío en un 23,4% y su suelo construido en un 62% (más del doble de la media nacional). A partir de la Ley del Suelo de 2001, ha recalificado suelo para construir más de 800.000 viviendas y ha puesto en funcionamiento unos 50 campos de golf (cada uno de ellos con un consumo de agua equivalente a una ciudad de 20.000 habitantes). La crisis inmobiliaria ha puesto al descubierto la quimera del ladrillo, pero el Gobierno regional, los empresarios del sector y la mayor parte de la ciudadanía murciana no han hecho un ejercicio de autocrítica, sino que una vez más han culpado de la crisis a los otros: Zapatero, los socialistas, los ecologistas, las otras comunidades españolas e incluso la Unión Europea. Son todos ellos los que «nos cierran el grifo del agua» y «no quieren que Murcia se desarrolle». Y eso después de contar con el mayor trasvase de España (Tajo-Segura), una inversión millonaria del gobierno Zapatero a través del programa AGUA e ingentes cantidades de dinero de la Unión Europea.


Es preciso poner en marcha una nueva política del agua, centrada en la contención de la demanda, el ahorro, la no contaminación, la depuración, la reutilización y la desalación, como ya se ha comenzado a hacer con el programa AGUA. Seguir enarbolando demagógicamente el «Agua para todos», como vienen haciendo Valcárcel y Camps desde 2004, es una demostración de hipocresía e insensatez. El objetivo de semejante estrategia no es otro que engañar a la ciudadanía con la ilusoria panacea del trasvase del Ebro, azuzar la hostilidad nacionalista entre comunidades y garantizarse así un poder plebiscitario en su propio feudo autonómico.Una política del agua honesta y responsable debe comenzar por decirle a la ciudadanía que cada vez habrá menos agua para todos y que todos hemos de ponernos de acuerdo para gestionarla con una estrategia integral, sostenible y democrática.


*Antonio Campillo es catedrático de Filosofía de la UMU y miembro del Foro Ciudadano.

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Por qué se derogó el trasvase a Valencia y Murcia y se aprueba el de Barcelona

Posted by Roberto on 10:13 in , ,
Estos días los progresistas murcianos tenemos que aguantar un nuevo chaparrón de hipocresía de nuestro presidente regional, el Sr. Varcárcel, así como de su homónimo valenciano, el señor Camps.
Está claro que su "nacionalismo hidráulico" sigue siendo una fuente inagotable de votos ante una ciudadanía desinformada. Vamos a dejar claras las diferencias entre el trasvase (sí, trasvase) a Barcelona y el macrotrasvase del Ebro.
Por otra parte, el Gobierno de España debería preocuparse más en explicar las diferencias entre ambos y menos a marear la perdiz buscando nombres alternativos al (mini) trasvase, que tan solo logran encabronar más a los habitantes levantinos.

El trasvase a Barcelona es de emergencia y sólo temporal. El de Valencia y Murcia iba a ser estable y el agua trasvasada no sólo habría sido utilizada para beber.
Fuente: Público.es 15/04/2008

Una de las primeras medidas que Rodríguez Zapatero adoptó tras llegar al poder en 2004 fue la derogación del trasvase del Ebro, que iba a abastecer de agua a Valencia, Murcia y Almería. Nació en ese momento una nueva cultura del agua, dispuesta a apostar por la desalinización y el ahorro y no por los trasvases.

Cuatro años después, una de las primeras medidas del segundo ejecutivo que preside Zapatero es aprobar un trasvase de agua del Ebro a Barcelona. Es una contradicción aparente que se diluye cuando se estudian las diferencias entre ambas actuaciones. El trasvase a Barcelona aprovechará aguas sobrantes de los regantes de Tarragona y no tocará el caudal del río, será temporal (hasta que se acabe de construir una desaladora) y, lo más importante, transportará agua que sólo se utilizará para beber.

El trasvase planificado, defendido e incluso iniciado en la época de Aznar con destino al levante y sureste peninsular era una obra de gran envergadura y se concibió como la solución definitiva a la sequía. Además, iba a arrebatar 1.000 hectómetros cúbicos al Ebro, poniendo en peligro sus ecosistemas. En cuanto al destino que habría corrido el agua trasvasada, no sólo se utilizaría para beber: también para otros usos, como el agrícola.


Diferencias entre el trasvase derogado a Valencia y el aprobado a Barcelona


  • Una solución provisional frente a una definitiva.

El trasvase a Barcelona es provisional y de emergencia. El agua se dejará de bombear por la cañería (que no se desmontará) cuando la sequía remita o Barcelona tenga otras vías de abastecimiento (la desaladora que abastecerá la ciudad se abrirá en la primavera de 2009). Después se dejará de bombear y sólo se volverá a hacer en caso de emergencia y de que lo acuerden Madrid y Barcelona. Por el contrario, el trasvase del Ebro a Valencia, Murcia y Almería contemplado en el Plan Hidrológico Nacional (PHN) era una obra estable.

  • El agua para Barcelona, sólo para beber
En otoño se prevén restricciones en Barcelona si no llueve o llega agua extra por alguna de las vías previstas. A partir de ahí podrían empezar los cortes para el uso doméstico. Se trata de traer agua potable, no para uso agrícola u otros como preveía el PHN. Hace 17 meses que no llueve como debería hacerlo en Barcelona y los pantanos están en el umbral de la máxima emergencia.
  • Tirar de excedentes o del caudal del río
A diferencia de lo que preveía el PHN, en el caso de lo que se acordó ayer en la Generalitat las medidas para Barcelona no repercutirán en el caudal del río, pues el agua sobrante de los regantes volverá al río gracias a un mejor uso de los regadíos del Delta. En el PHN se sacaban del Ebro más de 1.000 hectómetros cúbicos, una medida que amenazaba sus ecosistemas.
  • La Generalitat asume gran parte del coste
Las obras de prolongación del minitrasvase del Ebro desde Tarragona hasta Barcelona y que conectarán la cuenca del Ebro con la del Ter-Llobregat las pagará la Generalitat. Al ser competencia del Estado será éste quien adelante el dinero, pero después se descontará de la inversión en infraestructuras para Catalunya. Los 24 millones para mejorar regadíos los debe pagar el Estado.
  • De una pequeña obra a un plan faraónico
La opción acordada ayer entre el Gobierno de la Generalitat y el del Estado es cara. Va a costar entre 170 y 180 millones de euros por las prisas. Es mucho más de lo que habría costado trasvasar el Segre (unos 45 millones) para paliar la sequía que sufre Barcelona. Pero nada que ver con el Plan Hidrológico Nacional, una obra faraónica que habría costado al Estado 3.777 millones de euros

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Los granos se desmadran

Posted by Roberto on 15:14 in , , , ,


Por Paul Krugman


Publicado en el New York Times el 07/04/2008



  • Hoy os adjunto una traducción del artículo "Grains gone wild" que Paul Krugman publicó el pasado 7 de abril en el New York Times explicando el alza de los precios de los alimentos. Resulta lamentable comprobar una vez más cómo el empeño de nuestros gobiernos en intentar hacer rentable a base de subsidios a nuestros agricultores está condenando al hambre a millones de personas. La UE, por cierto, ya ha dicho que de momento no piensa revisar su política de subsidios a los biocombustibles.

"Los granos se desmadran"

En estos días se oye hablar mucho sobre la crisis financiera mundial. Pero hay otra crisis mundial en curso, y que está dañando a muchas más personas.

Estoy hablando de la crisis alimentaria. En los últimos años los precios del trigo, maíz, arroz y otros alimentos básicos se han duplicado o triplicado, habiendo tenido lugar gran parte de este aumento en los últimos meses. El alto precio de los alimentos afecta incluso a los relativamente ricos norteamericanos, pero son realmente devastadores en los países pobres, donde los alimentos a menudo representan más de la mitad del gasto de una familia.

Ya ha habido disturbios por los alimentos en todo el mundo. Países proveedores de alimentos, desde Ucrania a Argentina, han estado limitando las exportaciones en un intento de proteger a los consumidores nacionales, dando lugar a airadas protestas de los agricultores, y poniendo las cosas aún peor en los países con la necesidad de importar alimentos.

¿Cómo ha sucedido esto? La respuesta es una combinación de tendencias a largo plazo, mala suerte y la mala política.

Empecemos con las cosas que no son culpa de nadie:

Primero, está la evolución del consumo de carne en China, es decir, el número creciente de personas en las economías emergentes que son, por primera vez, lo suficientemente ricos como para comenzar a consumir carne como los occidentales. Dado que lleva alrededor de 700 calorías de alimentos para animales producir una pieza de 100 calorías de carne de vacuno, este cambio en la dieta aumenta la demanda global de granos.

En segundo lugar, está el precio del petróleo. La agricultura moderna es altamente intensiva y utiliza muchísima energía: una gran cantidad de BTU's (unidad anglosajona de medida de energía) se destinan a la producción de fertilizantes, a tractores, y no menos importante, al transporte de los productos agrícolas hasta los consumidores. Con el barril de petróleo persistentemente por encima de 100 dólares, los costes de energía se han convertido en el mayor factor explicativo del alza de los costes agrícolas.


Los elevados precios del petróleo, por cierto, también tienen mucho que ver con el crecimiento de China y otras economías emergentes. Directa e indirectamente, los poderes económicos emergentes están compitiendo con el resto de nosotros por los recursos escasos, como el petróleo y tierras de cultivo, aumentando los precios de las materias primas de todo tipo.


En tercer lugar, ha habido una época de climatología adversa en las principales zonas de cultivo. En particular, Australia, normalmente segundo exportador de trigo del mundo, se ha visto afectado por una sequía épica.


OK, digo que estos factores detrás de la crisis alimentaria no son culpa de nadie, pero eso no es totalmente cierto. El ascenso de China y otras economías emergentes es la principal fuerza motriz de los precios del petróleo, pero la invasión de Irak - cuyos promotores prometieron que daría lugar a petróleo barato - también ha reducido el suministro de petróleo por debajo de donde hubiera estado de otro modo.


Y el mal tiempo, especialmente la sequía de Australia, está probablemente relacionada con el cambio climático. Por lo tanto, los políticos y los gobiernos que han pasado por alto la adopción de medidas contra los gases de efecto invernadero tienen cierta responsabilidad en la escasez de alimentos.Donde los efectos de la mala política son claros, sin embargo, es en el ascenso del etanol y otros biocombustibles.


La conversión subsidiada de cultivos en combustible se suponía que serviría para promover la independencia energética y ayudar a limitar el calentamiento global. Pero esta promesa fue, como la revista Time afirmó tajantemente, una estafa.


Esto es especialmente cierto en el caso del etanol de maíz: incluso según las estimaciones más optimistas, la producción de un litro de etanol a partir de maíz requiere casi tanta energía como la que contiene dicho litro. Pero resulta que incluso aparentemente “buenas” políticas de biocarburantes, como la de Brasil en el uso de etanol de la caña de azúcar, aceleran el ritmo del cambio climático mediante el fomento de la deforestación.


Y mientras tanto, las tierras utilizadas para el cultivo de materias primas para la producción de biocarburantes dejan de estar disponibles para cultivar alimentos, por lo que los subsidios a los biocarburantes son un factor crucial en la crisis alimentaria. Podemos verlo de esta manera: las personas están muriendo de hambre en África a fin de que los políticos americanos puedan conseguir votos en los estados agrícolas.


Ah, y en caso de que se esté preguntando si los demás candidatos presidenciales están sensibilizados con este tema, una cosa más: una de las razones por las que la crisis alimentaria se ha hecho tan grave y tan rápidamente es que los principales actores del mercado de granos han estado creciendo de forma autocomplaciente.


Los gobiernos y los comerciantes privados de grano acostumbraban a mantener grandes inventarios en tiempos normales, para el caso en que una mala cosecha creara una escasez repentina. Con los años, sin embargo, se permitió reducir estos inventarios de precaución, principalmente porque todo el mundo llegó a pensar que los países que sufrieran escasez en sus cosechas siempre podrían importar los alimentos que necesitaran.


Este hecho dejó las reservas mundiales de alimentos en una situación altamente vulnerable ante una crisis que afectara a muchos países a la vez - de la misma manera que la comercialización de complejos activos financieros, que se suponía que serviría para diversificar riesgos, dejó a los mercados financieros mundiales en una posición altamente vulnerable a un shock global-.


¿Qué se debe hacer? La necesidad más inmediata es el aumento de la ayuda a las personas en peligro: El Programa Mundial de Alimentos las Naciones Unidas ha hecho un llamamiento desesperado para obtener más fondos.


También necesitamos un empujón en contra de los biocarburantes, que han resultado haber sido un terrible error.


Pero no está claro qué más se puede hacer. Los alimentos baratos, al igual que el petróleo barato, pueden ser ya una cosa del pasado.


Paul Krugman es profesor de economía y política exterior en la Universidad de Princeton.

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De la fe en el mercado a la fe en el Estado

Posted by Roberto on 9:59 in , , ,

Por Ulrich Beck

EL PAÍS. 15/04/2008


  • Reproduzco a continuación un artítulo del sociólogo alemán Ulrich Beck sobre el fracaso del libre mercado ante la crisis financiera global que nos azota y las demandas, incluso de los liberales, de medidas estatales para hacerle frente. Un magnífico artículo.
Incluso los neoliberales más radicales suplican ahora el intervencionismo del Estado en economía y mendigan las donaciones de los contribuyentes. Eso sí, cuando había beneficios, los consideraban diabólicos

Primer acto de la obra La sociedad del riesgo global: Chernóbil. Segundo acto: la amenaza de la catástrofe climática. Tercer acto: el 11-S. Y en el cuarto acto se abre el telón: los riesgos financieros globales. Entran en escena los neoliberales del núcleo duro, quienes ante el peligro se han convertido de repente desde la fe en el mercado a la fe en el Estado. Ahora rezan, mendigan y suplican para ganarse la misericordia de aquellas intervenciones del Estado y de las donaciones multimillonarias de los contribuyentes que, mientras brotaban los beneficios, consideraban obra del diablo. Qué exquisita sería esa comedia de los conversos que se interpreta hoy en la escena mundial si no tuviera el resabio amargo de la realidad. Porque no son los trabajadores, ni los socialdemócratas o los comunistas, ni los pobres o los beneficiarios de las ayudas sociales quienes reclaman la intervención del Estado para salvar a la economía de sí misma: son los jefes de bancos y los altos directivos de la economía mundial.


Para empezar, tenemos a John Lipsky, uno de los dirigentes del Fondo Monetario Internacional y reconocido fundamentalista del libre mercado, quien de pronto exhorta con una llamada alarmista a los gobiernos de los Estados miembros a hacer exactamente lo contrario de lo que ha predicado hasta ahora, esto es, evitar un derrumbe de la economía mundial con programas de gasto masivos. Como es sabido, el optimismo es inherente al mundo de los negocios. Cuando incluso él habla de que los políticos tendrían que "pensar lo impensable" y prepararse para ello, queda claro lo grave de la situación.
El fantasma de lo "impensable", que ahora es una amenaza en todas partes, debe por supuesto despertar el recuerdo de las crisis mundiales de los siglos pasados, y salvar a los bancos del abismo. Entra en escena Josef Ackermann, jefe del Deutsche Bank, quien confiesa que él tampoco cree ya en las fuerzas salvadoras del mercado. Al mismo tiempo, se retracta de su abjuración y afirma que no tiene dudas sobre la estabilidad del sistema financiero. Eso suena tranquilizador. ¿O no? Si el distinguido economista fuera sincero, tendría que admitir dos cosas: que la historia de esta crisis es una historia del fracaso del mercado, y que en todas partes gobierna el desconcierto, o más bien la brillante ignorancia.
El mercado ha fracasado porque los riesgos incalculables del crédito inmobiliario y de otros préstamos se ocultaron intencionadamente, con la esperanza de que su diversificación y ocultación acabaría reduciéndolos. Sin embargo, ahora se demuestra que esta estrategia de minimización se ha transformado en lo opuesto: en una estrategia de maximización y extensión de riesgos cuyo alcance es incalculable. De repente, el virus del riesgo se encuentra en todas partes, o por lo menos su expectativa. Como en un baño ácido, el miedo disuelve la confianza, lo cual potencia los riesgos y provoca, en una reacción en cadena, un autobloqueo del sistema financiero. Nadie tiene mejores certidumbres. Pero de pronto, ahora se sabe en todas partes que ya nada funciona sin el Estado.
¿En realidad qué significa riesgo? No hay que confundir riesgo con catástrofe. Riesgo significa la anticipación de la catástrofe. Los riesgos prefiguran una situación global, que (todavía) no se da. Mientras que cada catástrofe tiene lugar en un espacio, un tiempo y una sociedad determinados, la anticipación de la catástrofe no conoce ninguna delimitación de esta índole. Pero al mismo tiempo, puede convertirse en lo que desencadena la catástrofe, siempre en el caso de los riesgos financieros globales.
Es cierto que los riesgos y las crisis económicas son tan antiguos como los propios mercados. Y, por lo menos desde la crisis económica mundial de 1929, sabemos que los colapsos financieros pueden derrocar sistemas políticos, como la República de Weimar en Alemania. Pero lo que resulta más sorprendente es que las instituciones de Bretton-Woods fundadas después de la Segunda Guerra Mundial, que fueron pensadas como respuesta política a los riesgos económicos globales (y cuyo funcionamiento fue una de las claves para que se implantara el Estado del bienestar en Europa) hayan sido disueltas sistemáticamente desde los años 70 del siglo pasado y reemplazadas por sucesivas soluciones ad hoc. Desde entonces estamos confrontados con la situación paradójica de que los mercados están más liberalizados y globalizados que antes, pero las instituciones globales, que controlan su actuación, tienen que aceptar drásticas pérdidas de poder.
Como se ha demostrado con la "crisis asiática", además de la "crisis rusa" y la "crisis argentina", y ahora también con los primeros síntomas de la "crisis americana", los primeros afectados por las catástrofes financieras son las clases medias. Olas de bancarrotas y de desempleo han sacudido estas regiones. Los inversores occidentales y los comentaristas en general observan las "crisis financieras" solamente bajo la perspectiva de las posibles amenazas para los mercados financieros. Pero las crisis financieras globales no pueden "encasillarse" dentro del subsistema económico, como tampoco las crisis ecológicas globales, ya que tienden más bien a generar convulsiones sociales y a desencadenar riesgos o colapsos políticos. Una reacción en cadena de estas características durante la "crisis asiática" desestabilizó a Estados enteros, a la vez que provocó desbordamientos violentos contra minorías convertidas en cabezas de turco.
Y lo que era todavía impensable hace pocos años se perfila ahora como una posibilidad real: la ley de hierro de la globalización del libre mercado amenaza con desintegrarse, y su ideología con colapsarse. En todo el mundo, no sólo en Sudamérica sino también en el mundo árabe y cada vez más en Europa e incluso en Norteamérica los políticos dan pasos en contra de la globalización. Se ha redescubierto el proteccionismo. Algunos reclaman nuevas instituciones supranacionales para controlar los flujos financieros globales, mientras otros abogan por sistemas de seguros supranacionales o por una renovación de las instituciones y regímenes internacionales. La consecuencia es que la era de la ideología del libre mercado es un recuerdo marchito y que lo opuesto se ha hecho realidad: la politización de la economía global de libre mercado.
Existen sorprendentes paralelismos entre la catástrofe nuclear de Chernóbil, la crisis financiera asiática y la amenaza de colapso de la economía financiera. Frente a los riesgos globales, los métodos tradicionales de control y contención resultan ineficaces. Y a la vez, se pone de manifiesto el potencial destructivo en lo social y político de los riesgos que entraña el mercado global. Millones de desempleados y pobres no pueden ser compensados financieramente. Caen gobiernos y hay amenazas de guerra civil. Cuando los riesgos son percibidos, la cuestión de la responsabilidad adquiere relevancia pública.
Muchos problemas, como por ejemplo la regulación del mercado de divisas, así como el hacer frente a los riesgos ecológicos, no se pueden resolver sin una acción colectiva en la que participen muchos países y grupos. Ni la más liberal de todas las economías funciona sin coordenadas macroeconómicas.
Las élites económicas nacionales y globales (los dueños de los bancos, los ministros de finanzas, los directivos de las grandes empresas y las organizaciones económicas mundiales) no deberían sorprenderse de que la opinión pública reaccione con una mezcla de cólera, incomprensión y malicia. Pero el convencimiento certero de que, en una crisis, el Estado al final acabará salvándoles, permite a los bancos y a las empresas financieras hacer negocios en los tiempos de bonanza sin una excesiva conciencia de los riesgos.
No tiene que ver con la envidia social el recordar que los exitosos banqueros ganan al año importes millonarios de dos cifras, y los exitosos jefes de firmas de capital riesgo y de fondos especulativos incluso mucho más. En los tiempos que corren, los banqueros actúan como los abogados defensores del libre mercado. Si el castillo de naipes de la especulación amenaza con desmoronarse, los bancos centrales y los contribuyentes deben salvarlo. Al Estado sólo le queda hacer por el interés común lo que siempre le reprocharon quienes ahora lo reclaman: poner fin al fracaso del mercado mediante una regulación supranacional.

Ulrich Beck es sociólogo y profesor de la Universidad de Múnich y la London School of Economics. Traducción: Martí Sampons

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Economía para aficionados

Posted by Roberto on 9:36 in , ,

Por Mario Trinidad

EL PAÍS. 15/04/2008


  • Reproduzco hoy un magnífico artículo de Mario Trinidad publicado en El País hablando de la actual crisis económica y del resurgimiento de las ideas keynesianas.
En algún artículo aparecido hace tiempo en el Financial Times, leí la expresión amateur economics, empleada con condescendencia, para referirse al flujo de opiniones y análisis sobre los problemas económicos que salen de los labios o las plumas de los legos. Debe haber un sentimiento de frustración entre los sacrificados profesionales de la disciplina al ver que dos siglos y pico de esfuerzo intelectual, y más de uno desde que la formalización matemática irrumpiera entre los métodos del análisis económico, no han bastado para impedir el acceso de los profanos a los arcanos de una ciencia sombría.
Pero una ciencia que trata de las riquezas y su distribución o, como prefieren los ortodoxos, de la más eficiente distribución de los recursos escasos, tiene pocas posibilidades de mantenerse al abrigo de los intrusos. Mucho más si, como ocurre en estos momentos, aparecen señales alarmantes en aspectos tan sensibles y tan visibles para el gran público como la vivienda, el precio de los alimentos o las compras de coches.
Los expertos están algo perplejos a la hora de interpretar esas señales y ofrecer pronósticos sobre la profundidad de la crisis que parecen anunciar. Lo cierto es que muchos de esos expertos sólo pueden culparse a sí mismos por el apuro en el que se encuentran. Durante meses han estado ofreciendo análisis, por así decir, constructivos, atentos a los que ellos consideraban los superiores intereses del país o de su gobierno. Es decir, comportándose más como elevados estadistas que como artesanos respetuosos con las reglas de su oficio. Y la realidad no siempre se muestra comprensiva con los altruistas.
Pero son especialmente los economistas ortodoxos los que acumulan más razones para removerse incómodos en sus asientos. La principal es el súbito retorno de las recetas keynesianas. Cuando parecía haberse cumplido con éxito la tarea de cerrar con siete llaves el sepulcro de Keynes, he aquí que, ante la amenaza de una crisis severa, todo el mundo redescubre el encanto de los estímulos a la demanda: la receta keynesiana por excelencia, aunque no la única ni la más revolucionaria de su arsenal.
Además, como recordaba hace poco Paul Krugman en las páginas del New York Times, los estímulos a la demanda que resultan más eficaces son los que se dirigen a los sectores sociales más desfavorecidos; algo que choca con la ortodoxia económica prevaleciente en los últimos años. Son aquellos sectores, explicó Keynes, los que con más seguridad trasladarán cualquier dólar o euro suplementario que les llegue a los bolsillos en decisiones de gasto susceptibles de estimular la economía.
Otro comentarista prestigioso, éste desde el Financial Times, se permitía hace algún tiempo apuntar a otra incómoda verdad keynesiana como origen de los problemas actuales. Escribiendo en su blog hace ahora algo más de un año, Martin Wolf decía que, aunque, según la opinión dominante, los nubarrones que se cernían entonces sobre la economía -transformados luego en sonora tormenta- sólo podían ser pasajeros (porque la economía mundial tenía el viento de popa gracias al efecto combinado de las nuevas tecnologías, el crecimiento de China y la India y los beneficios de la globalización), existía otra perspectiva menos tranquilizadora.
La economía actual, decía Wolf, sufre de un enorme excedente de ahorro en relación con la inversión; una situación que, como es bien sabido, era uno de los supuestos centrales que Keynes planteó en su Teoría General y cuya posibilidad era negada por la doctrina ortodoxa. La absorción de ese excedente ha generado, en opinión de Wolf, dos consecuencias estrechamente relacionadas: los denominados "desequilibrios globales", que han convertido a los EE UU en el destino de más de tres cuartas partes de ese exceso de ahorro, y un relajamiento de la política monetaria. Y el resultado ha sido la subida en los precios de los activos (algo que me he permitido calificar algunas veces como la inflación de los ricos para distinguirla de la otra, tan vapuleada, que tiene su origen en las alzas salariales) y en particular del mercado de la vivienda, el motor que ha impulsado la demanda hacia los altos niveles de crecimiento de estos años.
Wolf citaba como ejemplo de este encadenamiento de causas y efectos a las economías de Estados Unidos, Reino Unido y España, y concluía que, debido a él, la corrección de la situación (es decir, en nuestro caso, de la burbuja inmobiliaria, del repunte de la inflación y de la pérdida de impulso de la economía) podría ser más dolorosa de lo que la opinión dominante preveía.
Las sorpresas que depara la realidad deberían servir de aviso a los economistas profesionales de que no siempre el consenso de los expertos o las opiniones establecidas constituyen una garantía de acierto. Después de todo muchas de las grandes correcciones experimentadas por el pensamiento económico -al igual que en otras ramas de la ciencia- debieron llevarse a cabo a base de romper con la sabiduría recibida.
Y desde luego son un incentivo para que los ciudadanos, por definición simples aficionados en la dura disciplina del análisis económico, sigan atreviéndose a pensar con su propia cabeza.


MARIO TRINIDAD es ex diputado y escritor

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Corrupción en Murcia

Posted by Roberto on 8:54 in , ,

La mitad de los ayuntamientos de la región, gobernados por el PP, están siendo investigados por los tribunales de Justicia
Por Chema Gil. Diario Público. 14/04/2008

Las pesquisas de jueces, fiscales y guardias civiles han puesto al descubierto que en la Región de Murcia algo huele a podrido. No es para menos si se tiene en cuenta que de los 45 municipios que existen en esta comunidad autónoma, están siendo investigados cargos políticos y altos funcionarios de una veintena larga de consistorios por la supuesta comisión de diferentes hechos delictivos. La Justicia ha dirigido su punto de mira, en la mayoría de los casos, hacia el desarrollo urbanístico, disparado tras la reforma de la Ley del Suelo que aprobó el Gobierno de Aznar y su aplicación en la Región de Murcia, lo que dio paso a un modelo de desarrollo que ahora ha terminado por estallar.
De hecho, Murcia, es una de las provincias donde más sigue subiendo el precio de la vivienda, frente a un nivel de renta de los murcianos muy por debajo de la media nacional, es inferior en un 16%, pese a 12 años de expansión; lo que confirma que el modelo de desarrollo del Gobierno del PP en Murcia, después de tantos años, no ha servido para corregir diferencias entre los murcianos y el resto de españoles. Todas las investigaciones que están en marcha afectan a municipios dirigidos por el Partido Popular, excepto en dos: Ojós, pequeño municipio del interior gobernado por un partido independiente, y Los Alcázares, en el Mar Menor, donde gobierna el PSOE.
Aunque no pueden descartarse que existan más investigaciones en marcha, de las que no se conocerían detalles porque puedan estar bajo secreto, los casos más destacados, de los que se tiene constancia, son los que siguen:

Águilas: ‘caso Zerrichera’
Este asunto está en plena investigación con una decena de imputados, incluido el empresario Trinitario Casanova Abadía y el alcalde, Juan Ramírez, así como dos ex directores generales del Gobierno regional de Valcárcel. Los jueces y la Fiscalía investigan la recalificación de una finca protegida de unas 240 hectáreas que representa el 1,07% de la Sierra de la Almenara-Cabo Cope, en el municipio de Águilas.
Totana: ‘operación Tótem’
Se investiga una supuesta trama de corrupción de la anterior corporación del PP y la actual exigiendo comisiones para recalificar terrenos. La jueza encargada del caso ordenó la detención de 14 personas y cuatro más resultaron imputadas. Entre los detenidos destacaba el alcalde del PP, José Martínez Andreo, que estuvo dos meses en prisión y salió, recientemente, tras pagar una fianza de 70.000 euros. Entre los imputados aparece el diputado por el PP y ex alcalde de la localidad Juan Morales, a quien el juez pidió 200.000 euros de fianza, días atrás, para librarse de la cárcel. Habrá que estar muy atentos al levantamiento del secreto de sumario en este caso judicial puesto que pueden producirse sorpresas informativas de profundo calado político, según las fuentes consultadas.
Los Alcázares: ‘operación Ninette’
Hay seis detenidos, uno de ellos permanece en la cárcel, el arquitecto, Mariano Ayuso. Entre los dos que tuvieron que pagar fianza está el ex alcalde socialista Juan Escudero, en libertad tras abonar en el juzgado 60.000 euros. En esta operación ha declarado el cartagenero Juan Antonio Roca, con intereses en la región. Hay otros 14 imputados.
Alcantarilla
Una juez ha abierto juicio oral contra el alcalde de Alcantarilla, Lázaro Mellado, al que le pide seis años de prisión, por un supuesto episodio de contaminación del río Segura.
Fuente Álamo y Torre Pacheco
En esta trama hay 14 imputados, incluyendo los dos alcaldes, la edil de Fuente Álamo, Maria Antonia Conesa, y el alcalde de Torre Pacheco, Daniel García Madrid, éste último está en prisión desde la noche del pasado jueves. En el conjunto de la causa, según fuentes del Tribunal Superior de Justicia, se investiga la comisión de los presuntos delitos de negociaciones y actividades prohibidas a funcionarios públicos, malversación de caudales públicos, tráfico de influencias, cohecho, prevaricación, fraude y revelación de secreto. Entre los imputados se encuentran tres concejales de Fuente Álamo, además de la alcaldesa y el arquitecto municipal; y en el consistorio pachequero hay imputados cinco corporativos, el arquitecto técnico (en prisión junto al primer edil), el secretario del Ayuntamiento, el interventor y un ingeniero municipal. Igualmente, vinculados a esta investigación, se encuentran el que fuera fundador de Polaris World, Facundo Armero, y el actual presidente de la empresa, José Luis Hernández, además de un socio de Facundo y anterior director financiero de Polaris, Juan Marcos Fernández Farrugia.
Abanilla
Los juzgados de Cieza están investigando cuestiones vinculadas al PGOU y a determinadas personas que pudieron participar en la redacción del mismo, y diferentes trámites urbanísticos.
Archena
El PSOE denunció que en la urbanización de La Morra se estaban construyendo más viviendas de las programadas en principio, al mismo tiempo que se otorgó la cédula de habitabilidad sin que se hubiera terminado de urbanizar y sin que el ayuntamiento recepcionara la urbanización.
Cieza
La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Murcia ha presentado una querella en el Juzgado de instrucción número 1 de la localidad contra el alcalde, Antonio Tamayo, por un presunto delito de prevaricación continuada tras la contratación de dos trabajos de consultoría, durante el año 2006, que el Ayuntamiento habría adjudicado de manera verbal a una arquitecta por valor de unos 50.000 euros. Asimismo, estudia la aprobación de un convenio urbanístico en el que se recalifican 270 hectáreas de suelo rústico en los que se pretenden construir 5.000 nuevas viviendas. La oposición denunció este convenio porque de las 270 hectáreas, 230 son de una nuera del alcalde, Antonio Tamayo.
Mazarrón
El alcalde del municipio, Francisco Blaya, está imputado después de que la Fiscalía del TSJ de Murcia le denunciara por presunta malversación de fondos públicos y cohecho. El juez investiga si el primer edil pagó 33.000 euros a tres concejales de un partido localista dirigido por Domingo Valera (ex miembro del PP) para que los ediles apoyaran al equipo de Gobierno popular. Entre las decisiones que tomaron en la pasada legislatura se encuentra la aprobación del PGOU del municipio que reclasifica 41 millones de metros cuadrados de suelo rústico. El fiscal le pide seis años de cárcel.
Villanueva del Río
Actualmente se investiga la construcción de una urbanización en una zona de dominio público hidráulico del río Segura.
Ulea
Se investiga, al menos, una recalificación de terrenos. Ulea es un municipio de unos cientos de habitantes. El alcalde del PP, José Bolarín Cano, se ha puesto un sueldo de más de 4.000 euros mensuales, más dos pagas extras, por lo que percibe un salario neto, como alcalde, 3.000 euros.
San Javier
El ex regidor popular de San Javier José Hernández está siendo investigado por su presunta relación con dos empresarios del municipio. Asimismo, ha sido denunciado hasta en dos ocasiones por los vecinos de dos edificios. Una de las denuncias fue archivada, aunque la Fiscalía ha recurrido el archivo de la misma. En San Javier, además, la Justicia investiga la tramitación de un puerto en La Manga, el caso Puerto Mayor. Se investiga también la tramitación de terrenos para la construcción de un hospital comarcal.
Murcia
En el municipio de Murcia hay al menos dos causas abiertas. La primera de ellas atañe al arquitecto municipal, Joaquín Peñalver, que permanece en excedencia. La Fiscalía le denunció por favorecer presuntamente a una empresa propiedad de su padre y de su hermano desde su puesto de funcionario. El Colegio de Arquitectos presentó un contencioso-administrativo contra la actualización del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Murcia.
Mula
La fiscalía investiga determinadas actuaciones urbanísticas vinculadas con determinados ex miembros de la corporación municipal pertenecientes al PP.
Puerto Lumbreras
Los juzgados de Lorca tienen abiertas diligencias en relación con actuaciones del alcalde en virtud de denuncias presentadas contra el mismo.
Cartagena
La Fiscalía investiga dos recalificaciones de fincas. La primera es en el paraje de Lo Poyo, que tuvo al presunto cerebro de la trama de Marbella Juan Antonio Roca como intermediario, y por el que la Kutxa y varios socios pagaron 300 millones de euros antes de recalificar. El propio Valcárcel paralizó el expediente al reconocer que no parecía normal. En Novo Carthago, la empresa investigada es Hansa Urbana, propiedad al 15% de la Caja del Mediterráneo.
Abanilla/Fortuna
Un juzgado de Cieza ha decidido imputar a diferentes cargos políticos y a sus familiares después de que la concejala del propio PP, María Dolores García les acusara ante los tres magistrados de la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Murcia, de haber comprado votos en las elecciones locales de este municipio, en 2003, con empleos municipales y con vales de comida. En estos comicios el PP resultó vencedor por primera vez con mayoría absoluta.
La balsa Jenny
La Fiscalía Central Anticorrupción considera que hay indicios de un delito de malversación de caudales públicos en relación con la cesión gratuita de una balsa de acopio de estériles minerales contaminantes. Por este asunto ya han ido a declarar, en principio en calidad de testigos, a la Fiscalía
Anticorrupción, miembros del Gobierno regional que preside el conservador Ramón Luis Valcárcel.
Ojós
El alcalde de Ojós, Francisco Salinas, fue detenido por presunta corrupción de menores y recientemente, después de que se dictara contra él una orden de alejamiento de un menor del municipio, fue detenido por quebrantamiento de dicha orden judicial.
También en la Televisión Autonómica
La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Murcia (TSJM) ha abierto diligencias sobre el proceso de adjudicación y construcción de la sede del canal autonómico 7 Región de Murcia al Grupo Empresarial Televisión de Murcia (GTM). Esta empresa se encargará de gestionar el canal público durante siete años, y a cambio percibirá 36 millones de euros más el IPC anual, procedentes de las arcas autonómicas, con lo que en total serán al menos 252 millones.
El constructor Facundo Armero, que aparece imputado en las diligencias de Torre Pacheco, se encargó de la construcción del centro de emisión, incluso meses antes de que el concurso de adjudicación se resolviera.
Finalmente el propio Facundo Armero, que entonces era copropietario de Polaris World, que participa en GTM, resultó adjudicatario de la carísima televisión regional, que hasta ahora ha cosechado una pobrísima audiencia.







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La penúltima alarma de El Mundo: ampliaciones de hipotecas

Posted by Roberto on 9:57 in ,
Esta semana se ha desatado cierta alarma a partir de un artículo que prepara el Gobierno en el nuevo Real Decreto que desarrolla la Ley Hipotecaria. La noticia aparece en el Diario El Mundo. Pero veamos qué dice el artículo de ese proyecto de Real Decreto:

Artículo 9. Ampliación de hipoteca.
1. Si por razones de mercado o por cualquier otra circunstancia el valor del bien hipotecado desmereciese de la tasación inicial en más de un veinte por ciento, la entidad financiera acreedora, acreditándolo mediante tasación efectuada a su instancia, podrá exigir del deudor hipotecante la ampliación de la hipoteca a otros bienes suficientes para cubrir la relación exigible entre el valor del bien y el crédito que garantiza. El deudor, después de requerido para efectuar al ampliación, podrá optar por la devolución de la totalidad del préstamo o de la parte de éste que exceda del importe resultante de aplicar a la tasación actual el porcentaje utilizado para determinar inicialmente la cuantía del mismo. Si dentro del plazo de dos meses desde que fuera requerido para la ampliación, el deudor no la realiza ni devuelve la parte de préstamo a que se refiere el párrafo anterior, se entenderá que ha optado por la devolución de la totalidad del préstamo, la que le será inmediatamente exigible por la entidad acreedora.


Ahora bien, la realidad es otra bien distinta a la que se nos ofrece:

En primer lugar, diré que esto no es ningún conejo que se haya sacado de la chistera el Gobierno dos días después de las elecciones, sino que ya aparecía en el artículo 29 del Real Decreto 685/1982, de 17 de marzo, por el que se desarrollan determinados aspectos de la Ley 2/1981, de 25 de marzo, de Regulación del Mercado Hipotecario. En definitiva, la norma es conocida y lleva en vigor 26 años. La OCU ha metido bien la pata al extender la alarma haciendo gala de un gran desconocimiento de la legislación vigente.

En segundo lugar creo conveniente que recordemos qué es una hipoteca (Wikipedia):

"Una hipoteca es un derecho real que se constituye mediante contrato -que debe ser inscripto en el Registro de la Propiedad para que tenga valor frente a terceros- y que sirve para garantizar una deuda y por tanto es un contrato accesorio a otro que es el principal. Así las cosas, en el supuesto de que hubiere un contrato de crédito entre un banco como acreditante y un acreditado, la hipoteca garantiza al acreditante el pago del crédito mediante el remate judicial del bien, previa demanda y sentencia condenatoria en contra del acreditado. Generalmente, el bien hipotecado suele ser el inmueble objeto del crédito o bien un inmueble distinto de propiedad del acreditado o de un tercero que hubiere aceptado constituir la hipoteca sobre su bien"

En resumidas cuentas, los bancos nos prestan el pastón de una vivienda sin exigir muchas más garantías porque suponen que en caso de impago ejecutarán la hipoteca y podrán recuperar lo que nos prestaron. El problema viene cuando (ya pasó en Reino Unido), el precio de la vivienda cae mientras la hipoteca sube:

- Los usuarios tendrán grandes tentaciones (o necesidad) de no seguir pagando una deuda por importe superior al activo que poseen. En términos económicos, estas familias están en quiebra, su neto patrimonial es negativo.

- El banco puede quebrar en caso de que esa vivienda ya no pueda garantizar el préstamo que realizó (sólo hay que ver lo que se pasa en EEUU). Y resulta que el que más pierde no es el banco, sino las familias que tienen sus fondos metidos en él.

¿Cuál es entonces el problema?

1. En vez de hipotecarnos hasta un 80% del valor de la tasación como impone la ley (límite rebasable con garantías adicionales) nos hemos dedicado a sobretasar las viviendas ante la alegría de la burbuja, para de paso comprarnos el coche e irnos de vacaciones a Disneyland Resort.

2. Si esta disposición no existiera, las consecuencias más directas (los bancos no son tontos) que se me ocurren serían las siguientes:

a) Pedirnos otros avales u otras garantías.
b) Subirnos los tipos de interés, para compensar el mayor riesgo. Si los préstamos hipotecarios son relativamente tan baratos ( hay poco diferencial con respecto al Euribor, o lo que le cuesta al banco conseguir la pasta) es precisamente por su seguridad. Subir los tipos de interés, como se ha hecho en EEUU con las subprime, tiene nefastas consecuencias sobre las familias y la estabilidad del sistema.

3. A mayor inseguridad financiera, las familias ahorrarían menos, existirían menos fondos prestables y los tipos subirían más. Esta disposición no solo asegura a los bancos, sino también a las familias prestamistas últimas de los fondos.

Para acabar, reconozco que es lamentable que se tengan que llegar a estos extremos, pero a mí personalmente no se me ocurre una solución mejor. De todas formas sí me gustaría apuntar que el hecho de que la vivienda esté sobrevalorada un 20% no significa que los precios vayan a caer un 20%. Lo más fácil es que este ajuste se haga en términos reales mientras sube la inflación y los precios de los pisos están quietecitos, como pasó en los 90 (el ajuste a esa situación anómala fue precisamente otra de las causas de la burbuja de la que no se suele hablar). No obstante, esta regulación no debería ser sustitutiva de las medidas de ayuda que el gobierno puede y debe desarrollar con respecto a las familias, como es la ampliación gratuita del plazo de la hipoteca.

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Libro "La globalización neoliberal y sus repercusiones en la educación"

Posted by Roberto on 10:32 in ,

Esta semana he tenido la oportunidad de asistir a la presenteación del libro del proferor Enrique Javier Díez Gutiérrez: "La globalización neoliberal y sus repercusiones en la educación". Barcelona: El Roure Editorial. Tras la exposición, tuvimos la oportunidad de entrar en un animado debate sobre globalización, privatización y el futuro de la enseñanza pública.

A continuación reproduzco la presentación del libro que el profesor Díez hace en su blog:

El propósito de este libro no es sólo explicar la globalización neoliberal y su repercusión en la educación, sino animar y apoyar a las comunidades educativas para que se impliquen en el cambio hacia otro mundo posible y hacia otra educación posible.La mayoría de la población cree en el mercado como mecanismo más eficiente (¡casi único!) de organización de la economía, cree en la “ley de la oferta y la demanda”, en el carácter sagrado de la propiedad privada, en que el Estado es un aparato lento y burocrático, que tiene que reducirse al mínimo y no intervenir en la economía, etc. Parece como si “declararse en contra del libre comercio ahora fuera como declararse contra la maternidad” (Susan George, 2001, 229). Es hasta ingenuo preguntarse “quién enseñó” estos contenidos, en qué currículo y en qué programa escolar estaban incluidos. En verdad, podríamos decir que no los enseñó (en el sentido fuerte de una acción pedagógica formal e institucionalizada) nadie y, sin embargo, han sido aprendidos y asumidos por la mayoría. Porque lo “social” se educa a través de la experiencia (la vida, el trabajo, la posición que se ocupa, etc.) y los medios masivos de comunicación han hecho el resto: convirtieron una experiencia en una doctrina, lo cual refuerza la inculcación al racionalizarla, al convertirla en un conjunto sistemático de razonamientos, de argumentaciones, de principios, repetidos insistentemente hasta configurarlos como la única realidad plausible.Parece que la escuela siempre se ha declarado al margen de toda esta socialización, proclamando una “falsa neutralidad” que hoy día se ha revelado imposible. Su currículo, su organización, las políticas educativas que la enmarcan, construyen una red en sintonía con el sistema social imperante. “La escuela contribuye a ‘civilizar’, inculcando en la población un habitus determinado: el habitus capitalista” (Tenti Fanfani, 2003). Se ha ido configurando así un consenso de “sentido común” alrededor de ciertos temas básicos de la economía, la convivencia, la sociedad y la política, que se ha construido con la colaboración de la escuela o, al menos, su silencio cómplice. Por eso se “hace necesario introducir en la institución escolar y en los movimientos pedagógicos y profesionales debates y contenidos sociopolíticos que vayan quebrando la idea de falsa neutralidad del sistema educativo. En este sentido adquiere una importancia fundamental desarrollar un curriculum cuyos contenidos desvelen los auténticos mecanismos económicos, sociales, políticos e ideológicos del poder” (Cascante, 1997, 34).De ahí que este libro no es neutro ni lo pretende ser. No puede serlo jamás ningún libro, pues todos parten de la concepción ideológica de quien los escribe. Este libro está escrito desde una ideología que pretende ser abiertamente igualitaria, solidaria y emancipadora. Trata, en este sentido, de ser una herramienta útil al profesorado y al público en general, para reflexionar sobre algo que nos afecta profundamente, tanto en lo profesional como en lo cotidiano, y que habitualmente buena parte del profesorado desconoce. Por eso, no trata tanto de ser una aportación original, como una síntesis de los conocimientos y análisis que la comunidad crítica ha adquirido hasta ahora, haciendo especial hincapié en las repercusiones en el campo educativo y las alternativas que se están gestando actualmente en él.Se hace en un lenguaje entendible, pues como afirma el colectivo Wu Ming (2002, 91), “para que otro mundo sea posible, debe ser posible, también, imaginarlo y hacérselo imaginable a muchos”.Pues bien, este libro está dividido en dos partes esenciales. La primera centrada en el análisis de la globalización neoliberal y su repercusión en todos los ámbitos de la vida, especialmente la educación. La segunda, con un ánimo constructivo y esperanzador, se sumerge en las alternativas que han ido surgiendo a esta globalización en la última década y qué tipo de propuestas de educación crítica se han planteado igualmente.Si queremos entender la problemática de la educación actual, por fuerza tendremos que dar cuenta del fenómeno, tanto económico como social y cultural, de la globalización. Para analizar adecuadamente los principales problemas del mundo actual y su relación con la educación, primero tenemos que contextualizarlos adecuadamente. A partir de este análisis es como podemos entender cabalmente las repercusiones de esta globalización en la educación. Y este es el último capítulo de la primera parte del libro. En él se desarrollan las consecuencias de las reformas neoliberales en el ámbito de la educación pública y cómo está afectando a la dinámica educativa cotidiana, a la organización y funcionamiento de los centros y a la propia concepción de lo que debe ser el proceso de enseñanza-aprendizaje y en qué debe consistir el curriculum.A continuación se desarrolla una segunda parte en el libro, más esperanzadora. ¿Las alternativas son posibles? Desde este interrogante se van desgranando propuestas que se han venido desarrollando a lo largo de los últimos tiempos, o que se han reeditado, desde experiencias anteriores, pero que actualmente se reconocen como parte de la lucha frente a la globalización neoliberal. En este marco se proponen en el último capítulo del libro algunas de las propuestas educativas globales que nos permiten pensar que es necesario y urgente educar en y para otro mundo posible.Se trata de sumar esfuerzos, unos más pragmáticos, otros más utópicos, unos más inmediatos, otros más a largo plazo, pero que todos son necesarios. Siempre y cuando no se nos olvide que la perspectiva final, que el telón de fondo, la orientación básica ha de ser la construcción de una sociedad más justa, solidaria y libre para todos y todas.

E-mail del autor: enrique.diez@unileon.es

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Ideas que guían este blog

"El liberalismo económico es la zorra libre en el gallinero libre"

Rosa Luxemburgo

"Donde hay educación no hay distinción de clases"

Confucio

“El alojamiento es una necesidad humana prioritaria, como el alimento y el agua, y una condición esencial de la vida civilizada. Cuando se comprendan estas verdades, se reconocerá el problema de estar sin hogar como lo que verdaderamente es: una afrenta contra la dignidad humana y la denegación de un derecho humano básico.”

Lord Scarman

"Querer informarse sin esfuerzo es una ilusión que tiene que ver con el mito publicitario más que con la movilización cívica. Informarse cansa y a este precio el ciudadano adquiere el derecho de participar inteligentemente en la vida democrática"

Ignacio Ramonet.

"Al mismo tiempo que mejora la organización de los mercados de inversión, aumentan, sin embargo, los riesgos del predominio de la especulación. Los especuladores podrían no resultar perjudiciales si fueran como burbujas dentro de una corriente empresarial estable; lo grave se produce cuando es la empresa la que se convierte en una burbuja en medio del desorden especulativo".

"Cuando el desarrollo del capital de un país se convierte en un subproducto de las actividades de un casino, es probable que el trabajo se haya hecho mal".


J. M. Keynes. 1936

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